{"id":916,"date":"2021-06-11T17:46:31","date_gmt":"2021-06-11T23:46:31","guid":{"rendered":"http:\/\/miguelsalmondelreal.com\/?p=916"},"modified":"2021-10-14T17:51:04","modified_gmt":"2021-10-14T23:51:04","slug":"to-perish-without-perishing-at-all-virgil-horace-and-ovid-part-three","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miguelsalmondelreal.com\/es\/blog\/to-perish-without-perishing-at-all-virgil-horace-and-ovid-part-three\/","title":{"rendered":"Morir sin morir del todo: Virgilio, Horacio y Ovidio &#8211; Tercera parte"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">El arte occidental de los \u00faltimos mil a\u00f1os no ha podido sustraerse a la influencia avasalladora de la obra po\u00e9tica de Virgilio, Horacio y Ovidio, edificada aproximadamente en setenta a\u00f1os, durante la transici\u00f3n entre dos milenios. Ovidio, el \u00faltimo de los tres, naci\u00f3 en el a\u00f1o 43 a. C., a unos 120 kil\u00f3metros de Roma, y muri\u00f3 en Tomos, hoy Constanza, Rumania, en el 17 d. C. A su muerte se extingu\u00eda la llama po\u00e9tica de esta tr\u00edada irrepetible. Horacio hab\u00eda muerto veinticinco a\u00f1os antes, y Virgilio hac\u00eda treinta y cuatro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las \u201cMetamorfosis\u201d de Ovidio, escritas entre el a\u00f1o 1 y 4 d. C. es, plausiblemente, la obra m\u00e1s fecunda de la antig\u00fcedad, y la que mayor influencia ha ejercido en artistas posteriores. De entre algunas de las doscientas cuarenta y seis historias narradas en esta obra, ha emanado en el \u00faltimo milenio un torrente de obras pl\u00e1sticas, musicales, literarias, e incluso cinematogr\u00e1ficas, como de ninguna otra obra literaria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ovidio narra la historia del mundo en 11,995 hex\u00e1metros, desde del origen, cuando del Caos surgieron los cuatro elementos, y hasta el reinado de Augusto, el emperador que se transfigura en estrella. Se trata de un extenso poema de car\u00e1cter mitol\u00f3gico, \u00e9pico y moral, integrado por historias fant\u00e1sticas, leyendas y mitos distribuidos en quince libros. Para esta obra, Ovidio no opt\u00f3 por un protagonista, como lo hizo Homero en su \u201cIl\u00edada\u201d y en su \u201cOdisea\u201d, o como Virgilio en su \u201cEneida\u201d, o siglos m\u00e1s tarde Dante en su \u201cDivina Comedia\u201d. El protagonista es una suerte de reflejo del lector mismo, quien como Narciso frente al espejo de agua, bajo un hechizo inesperado, ve en su imagen el enigma que nace y al instante se desvanece, o se perpet\u00faa en un final inesperado, como le sucede a Pigmali\u00f3n, el joven escultor que se enamora de Galatea, la escultura que ha creado a su semejanza.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De entre los m\u00faltiples dioses, semidioses, ninfas y todo tipo de personajes que integran las \u201cMetamorfosis\u201d, algunos resultan destinados a convertirse en inspiraci\u00f3n a m\u00faltiples obras musicales durante los siglos que habr\u00e1n de venir, \u00f3peras, ballets y obras sinf\u00f3nicas y de c\u00e1mara:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dafne (libro 1); Perseo y Andr\u00f3meda, y P\u00edramo y Tisbe (libro 4); Marsias (libro 6); Medea y Jas\u00f3n (libro 7); Ariadna, Filem\u00f3n y Baucis (libro 8); H\u00e9rcules (libro 9); Pigmale\u00f3n, Adonis (libro 10); Orfeo y Eur\u00eddice (libros 10 y 11); C\u00e9ix y Alc\u00edone (libro 11); Ifigenia (libro 12); Acis y Galatea, (libro 13); y Eneas (libros 13 y 14).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el siglo XVI, a casi 1600 a\u00f1os despu\u00e9s de la creaci\u00f3n de las \u201cMetamorfosis\u201d, el humanista Girolamo Mei (Florencia, 1519-Roma, 1594), record\u00f3 a un importante c\u00edrculo de m\u00fasicos y artistas italianos que la tragedia griega era mayormente cantada, una idea desafiante frente a la noci\u00f3n imperante de la tragedia como drama declamado. Dicho grupo, denominado la \u201cCamerata Fiorentina\u201d, patrocinado por el notable amante de las artes, el conde Giovanni Bardi, buscaba instaurar una forma teatral equiparable a la tradici\u00f3n griega. Se habl\u00f3 entonces de revestir con m\u00fasica episodios mitol\u00f3gicos, creando as\u00ed el germen de la l\u00edrica actual, y el m\u00f3vil para el nacimiento de la <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00f3pera<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. En contraste con la m\u00fasica coral polif\u00f3nica religiosa de los siglos XV y XVI, se interesaron por la voz solista, al modo del teatro griego. Por cierto, Vincenzo Galilei, padre del astr\u00f3nomo, form\u00f3 parte toral de esta sociedad de amantes de la m\u00fasica. En los albores renacentistas, aquel grupo no s\u00f3lo buscaba la inspiraci\u00f3n art\u00edstica en torno del hombre, sino que, al igual que los luteranos m\u00e1s tarde, propiciaron una simplificaci\u00f3n r\u00edtmica de la m\u00fasica coral, a fin de hacer m\u00e1s accesible al auditorio el texto cantado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue el compositor Jacopo Peri (Roma, 1561 \u2013 Florencia, 1633), miembro de la esta \u201cCamerata Fiorentina\u201d, en la ciudad y en los tiempos efervescentes propiciados por los Medici, quien se convirti\u00f3 en <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">el inventor de la \u00f3pera<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bb<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">o el \u201cmelodramma\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. Encontr\u00f3 en el d\u00e9cimo libro de las \u201cMetamorfosis\u201d una tem\u00e1tica ideal: Orfeo, el m\u00fasico que con los encantos de su arte podr\u00eda hechizar al guardi\u00e1n mismo de los infiernos, o bien a los dioses el Olimpo; y Eur\u00eddice, la ninfa a la que conquist\u00f3 con su lira, y tras la cual descendi\u00f3 al T\u00e1rtaro para rescatarla. Dicho mito fue, naturalmente, el m\u00e1s socorrido por compositores de los \u00faltimos cuatro siglos y lo que va del siglo XXI. Peri compuso \u201cL\u2019Euridice\u201d y la estren\u00f3 en Florencia en 1600. Se trataba, en realidad, de su segunda \u00f3pera. Tres a\u00f1os antes hab\u00eda estrenado la \u00f3pera \u201cDafne\u201d, presente tambi\u00e9n en la obra de Ovidio; sin embargo, la partitura se tiene por perdida. Un par de a\u00f1os despu\u00e9s del estreno \u201cL\u2019Euridice\u201d de Peri, Caccini estren\u00f3 una \u00f3pera del mismo nombre, y en 1607, Claudio Monteverdi estren\u00f3 su \u201cL\u2019Orfeo\u201d, con libreto de su amigo Alessandro Striggio, quien habr\u00eda de perecer en 1630, durante una de las pestes venecianas. Se cuenta que Monteverdi hab\u00eda asistido al estreno de la obra de Peri, y que tambi\u00e9n hab\u00eda asistido Vincenzo Gonzaga, el duque de Mantua, quien le pidi\u00f3 a Monteverdi una obra basada en el mismo mito. El joven compositor dio mayor importancia al balance de la m\u00fasica frente al texto, en contraste a Peri y Caccini, quienes hab\u00edan concebido obras donde la palabra deb\u00eda ocupar el plano preponderante. Por esta raz\u00f3n, algunos consideran la obra de Monteverdi la \u00f3pera verdaderamente inaugural.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En los siguientes a\u00f1os las figuras de Orfeo y de Eur\u00eddice dieron lugar a uno de los temas m\u00e1s recurrentes de la historia de la \u00f3pera hasta nuestros d\u00edas. Entre 1600 y 2020 se cuenta con poco m\u00e1s de setenta \u00f3peras escritas bajo la misma tem\u00e1tica, una cifra sin duda impactante. Entre ellas, se encuentran las aportaciones de Heinrich Sch\u00fctz, (1638, si bien la m\u00fasica fue extraviada), Charpentier (1685), Lully (1690), Fux (1715), Telemann (1726), Graun (1752), Gluck (1762, para muchos, la \u00f3pera m\u00e1s trascendente en torno al mito orf\u00e9ico), Joseph Haydn (1791 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">a\u00f1o del fallecimiento de Mozart, y estrenada 160 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1951, en Florencia<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014)<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, Offenbach (1858), as\u00ed como las \u00f3peras de c\u00e1mara de los siglos XX y XXI de Milahud, Krenek, Casella, Schaeffer, Werner Henze, Glass, Birtwistle y, recientemente, la \u00f3pera de Aucoin, estrenada en 2020, en Los Angeles, California.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es el mismo Ovidio, al final de su vida, quien recuerda las palabras que dirigi\u00f3 de joven a su padre, cuando se le solicitaba abandonar toda aspiraci\u00f3n po\u00e9tica en pos de la carrera judicial: \u00abIuro, iuro, pater, nunquam componere versus quod temptabam scribere, versus erat\u00bb: \u201cLo juro, lo juro, padre, nunca m\u00e1s compondr\u00e9 versos, y sin embargo, todo lo que intentaba escribir resultaba verso\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p>\n<span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De m\u00fasica se habla sin bemoles<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"870\" data-permalink=\"https:\/\/miguelsalmondelreal.com\/es\/blog\/covid-y-goliat-beethoven-a-250-anios\/line-v2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?fit=572%2C110&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"572,110\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"line-v2\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?fit=300%2C58&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?fit=572%2C110&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-full wp-image-870\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?resize=572%2C110\" alt=\"\" width=\"572\" height=\"110\" srcset=\"https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?w=572&amp;ssl=1 572w, https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?resize=300%2C58&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?resize=250%2C48&amp;ssl=1 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 572px) 100vw, 572px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El arte occidental de los \u00faltimos mil a\u00f1os no ha podido sustraerse a la influencia avasalladora de la obra po\u00e9tica de Virgilio, Horacio y Ovidio, edificada aproximadamente en setenta a\u00f1os, durante la transici\u00f3n entre dos milenios. 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