{"id":910,"date":"2021-05-14T22:09:20","date_gmt":"2021-05-15T04:09:20","guid":{"rendered":"http:\/\/miguelsalmondelreal.com\/?p=910"},"modified":"2021-10-13T22:14:51","modified_gmt":"2021-10-14T04:14:51","slug":"to-perish-without-perishing-at-all-virgil-horace-and-ovid-part-one","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miguelsalmondelreal.com\/es\/blog\/to-perish-without-perishing-at-all-virgil-horace-and-ovid-part-one\/","title":{"rendered":"Morir sin morir del todo: Virgilio, Horacio y Ovidio &#8211; Primera parte"},"content":{"rendered":"<p><b>Las historias de genuina camarader\u00eda entre artistas son de llamar la atenci\u00f3n. Se trata de hechos de naturaleza ejemplar y escasa a la vez. Afortunadamente, la virtud de la generosidad no ha sido ajena a algunos grandes artistas.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Es el caso de Virgilio, el mayor de los poetas latinos, nacido en el a\u00f1o 70 antes de nuestra era. Virgilio busc\u00f3 el bienestar de un poeta prometedor, cinco a\u00f1os menor que \u00e9l, de nombre Horacio, quien m\u00e1s tarde se consolidar\u00eda como otro gigante de las letras latinas. Por ese entonces, Cayo Mecenas (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">c.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> 70-8 a.C.), aquel noble benefactor romano, respald\u00f3 a Virgilio desde su juventud, posibilit\u00f3 sus estudios y le encarg\u00f3 su segunda gran obra, las <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ge\u00f3rgicas, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">que, escritas en cuatro libros, inmortalizan el nombre de Mecenas, mencion\u00e1ndolo cuatro veces. Mecenas, adem\u00e1s de contar con riquezas materiales, pod\u00eda influir en asuntos del imperio romano debido a su relaci\u00f3n con el emperador Augusto, quien encarg\u00f3 a Virgilio su \u00faltima obra, la obra capital de la literatura latina y poema nacional de los romanos: la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Eneida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Como apunta Aurelio Espinosa P\u00f3lit (Quito, 1894-1961), traductor de la obra integral de Virgilio al castellano: \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Virgilio, por merced providente de Mecenas y de Augusto, se vio defendido de las asperezas materiales de la existencia com\u00fan, y pudo dedicarse sin embarazos a su misi\u00f3n de poeta, de pensador, de int\u00e9rprete universal del hombre.\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En honor a Mecenas, la Real Academia de la Lengua (RAE) define el t\u00e9rmino \u201cmecenazgo\u201d como la \u201cprotecci\u00f3n o ayuda dispensadas a una actividad cultural, art\u00edstica o cient\u00edfica\u201d, donde el que hace las veces de \u201cmecenas\u201d impulsa proyectos en los que incluso puede involucrarse, no s\u00f3lo con apoyo de tipo econ\u00f3mico, sino a trav\u00e9s de gestiones diversas, bajo un ideal de compromiso con el arte y la sociedad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El poeta Virgilio propici\u00f3 el encuentro entre Mecenas y Horacio, circunstancia que le permiti\u00f3 a \u00e9ste \u00faltimo edificar una obra que ejerce una enorme influencia hasta nuestros d\u00edas. Cayo Cilnio Mecenas cre\u00f3 un entorno adecuado para el florecimiento del genio latino de su tiempo. Garantiz\u00f3 una \u00f3ptima calidad de vida para los varios artistas que impuls\u00f3, dot\u00e1ndolos de medios favorables para la creaci\u00f3n. En el caso de Horacio, por ejemplo, le obsequi\u00f3 una finca fuera de Roma, en los Montes Sabinos, adonde pod\u00eda retirarse a crear, especialmente durante la calurosa can\u00edcula de agosto, mes, por cierto, llamado as\u00ed en honor a Augusto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este ejemplo de colaboraci\u00f3n constituye un hecho digno de ser difundido. Resulta admirable que individuos de genio art\u00edstico, como Virgilio, den muestra de ser almas de la m\u00e1s alta estirpe.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En m\u00fasica, encontramos un ejemplo equiparable en el Par\u00eds del siglo XIX. El gran Franz Liszt, quien desde muy joven era reconocido como el mejor pianista de su tiempo, estaba por ofrecer en la Ciudad Luz, uno de sus acostumbrados recitales llenos de hechizo. La noche del concierto, el escenario de un elegante teatro permit\u00eda entrever las siluetas de un piano y su int\u00e9rprete. La escasa luz de unas cuantas velas ofrec\u00eda una atm\u00f3sfera \u00edntima y de expectaci\u00f3n. Con el sonido de las primeras notas, la figura del pianista fue esclareci\u00e9ndose gradualmente con el fulgor sucesivo de las velas, que una a una, iban siendo encendidas por el tramoyero. Conforme la m\u00fasica se hac\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s presente, el espacio se hac\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s c\u00e1lido por obra del \u00edmpetu sonoro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Bajo el embrujo lisztiano, cuando la luz de las velas alcanz\u00f3 su plenitud, el rostro revelado del pianista produjo asombro y perplejidad: se trataba de un joven desconocido, incluso para el promotor del teatro. Esa noche el auditorio, conmocionado, ovacion\u00f3 al int\u00e9rprete que, como Horacio de Virgilio, recib\u00eda la llama de manos del m\u00e1s notable pianista de su tiempo, al que habr\u00eda de suceder. A la ma\u00f1ana siguiente, todo Par\u00eds conoci\u00f3 el nombre de aquel joven: se trataba de Federico Chopin.<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De m\u00fasica se habla sin bemoles<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"870\" data-permalink=\"https:\/\/miguelsalmondelreal.com\/es\/blog\/covid-y-goliat-beethoven-a-250-anios\/line-v2\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?fit=572%2C110&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"572,110\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"line-v2\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?fit=300%2C58&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?fit=572%2C110&amp;ssl=1\" class=\"aligncenter size-full wp-image-870\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?resize=572%2C110\" alt=\"\" width=\"572\" height=\"110\" srcset=\"https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?w=572&amp;ssl=1 572w, https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?resize=300%2C58&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i1.wp.com\/miguelsalmondelreal.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/line-v2.png?resize=250%2C48&amp;ssl=1 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 572px) 100vw, 572px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las historias de genuina camarader\u00eda entre artistas son de llamar la atenci\u00f3n. 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